La gracia de Dios nos da vida nueva

Image for post
Image for post

Una de las preguntas más importantes que debemos enfrentar es la siguiente: ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? (Rom. 6:1) Es decir, podríamos pensar que si no hemos ganado nuestra redención, sino que ha sido dada a nosotros por gracia, es lógico que si continuamos en el pecado la gracia de Dios siempre nos perdonará. Sin embargo, la Biblia nos muestra algo totalmente diferente. Hay tres cosas que creo debemos entender.

Primero, debemos entender que la verdadera redención nos hace morir al pecado

A la pregunta del 6:1, Pablo responde categóricamente: De ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aun en él? (Rom. 6:2)

El haber muerto al pecado significa que si nuestra vida sin Cristo era dedicada completamente a satisfacer nuestros deseos pecaminosos, ahora en Cristo nuestra vida debe estar dedicada completamente a Él, es decir, a servirle y vivir para Sus propósitos. Ya no debemos presentar nuestros cuerpos como esclavos del pecado, sino dedicarlos al servicio del Señor (Rom. 6:12–14).

Segundo, debemos entender que estamos unidos espiritualmente a Cristo

¿O no sabéis que los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo… (Rom. 6:3–4)

El haber sido bautizados en Cristo Jesús significa que hemos sido unidos espiritualmente con Él. La muerte y resurrección de Cristo tienen implicaciones directas en nuestra realidad espiritual, y el estar identificados y unidos con él nos hace experimentar muerte y vida. Muerte al pecado, y vida espiritual.

Cuando el texto dice que somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo se refiere a la misma realidad espiritual, pero ahora ilustrada por el bautismo en agua. Cuando nos bautizamos, estamos dando testimonio visible de estar unidos espiritualmente (algo que no podemos ver) con Cristo Jesús.

Tercero, nuestra unión espiritual con Cristo afecta nuestra vida terrenal

…a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva (Rom. 6:4)

La resurrección de Cristo es el sello que garantiza su victoria en sobre la muerte y el pecado, y esto da gloria al Padre. De la misma manera, al estar unidos verdaderamente a Cristo, los creyentes experimentamos vida espiritual que afecta nuestro andar diario, lo cual también da gloria al Padre. Ya nuestros hábitos no deberían ser pecaminosos, sino hábitos de santificación para la gloria de Dios.

Antes de conocer a Cristo, éramos esclavos del pecado y no podíamos liberarnos a nosotros mismos. Ahora que hemos sido unidos espiritualmente a Cristo, hemos sido libertados del poder del pecado y podemos vivir de manera que glorifiquemos a Dios en todo lo que hacemos. Esto solamente es posible por la gracia de Dios. Ninguno de nosotros sería capaz de glorificarle en ninguna área de nuestra vida si no fuera por la soberana gracia de nuestro gran Dios. Cuidemos de que nuestros hábitos no deshonren al Señor, sino de que le glorifiquemos en cada detalle de nuestra vida.

Written by

Me he mudado a vidateocentrica.com

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store